La producción ha estado a cargo de Francisco Holzmann, conocido por su trabajo con artistas destacados como Mon Laferte y Bomba Estéreo.
La propuesta musical de Mineral Mosaico Sella combina géneros y estilos, ofreciendo un sonido contemporáneo que desafía las convencionalidades de la música pop. A través de letras profundas y melodías memorables, el artista nos lleva en un viaje emocional que resuena con aquellos que buscan una experiencia musical auténtica.
Con “Objetos Obsoletos”, Mineral Mosaico Sella no solo se presenta como un nuevo contendiente en el mundo del pop, sino como un innovador que está dispuesto a redefinir la manera en que se percibe este género. Este debut refleja las tendencias y preocupaciones actuales, haciendo eco en una audiencia que valora tanto la sustancia como la forma.
Tras un 2025 consagratorio que culminó con exitosas presentación en la emblemática Casa Palacio, M100 y la Casa de la Cultura de Maipú, el proyecto liderado por Javier Reyes (Miss Mosaico), marca la temporada con el hito más importante de su carrera: liberar los 17 tracks que componen su catálogo oficial.
El disco no solo destaca por su narrativa lírica, sino por un estándar de producción de primer nivel. La mezcla fue realizada en Plectrum Studios (reconocidos por su trabajo con Pedropiedra y María José Quintanilla), mientras que la masterización estuvo a cargo de Francisco Holzmann (Holzmasters), figura clave en el sonido de artistas globales como Mon Laferte, Alex Anwandter y Bomba Estéreo.
Más allá de lo sonoro, Mineral Mosaico se ha posicionado como un estandarte de la inclusión y la disidencia. Según la Comunidad de Músicos de Padre Hurtado, la propuesta del colectivo transforma la experiencia artística en un espacio de libertad y comunidad, utilizando la cultura como una herramienta de transformación social.
‘Perdónate’, ‘Amiga date cuenta’ y ‘Me encanta como eres’, son apenas un ápice de lo que podrás encontrar al en los 43 minutos de música sin tapujos disponibles en todas las plataformas digitales, sirviendo como la puerta de entrada al universo sonoro de un colectivo que entiende el pop como un ejercicio de honestidad brutal y celebración de la diferencia.














