Este sitio fue recientemente restituido al patrimonio público y ahora se encuentra bajo un intenso estudio por parte de expertos en arqueología.
La Ciudad inició en marzo las obras de excavación y búsqueda de restos arqueológicos en la Casa Blaquier. Constituye uno de los sitios más antiguos de la Ciudad de Buenos Aires. Este predio, recientemente restituido al patrimonio público, sumará sus hallazgos al acervo arqueológico que se encuentra resguardado por el Ministerio de Cultura porteño.
Este predio tuvo como primer propietario a Alonso Escobar, integrante de la expedición de Juan de Garay. Luego albergó a la Compañía de Jesús. Perteneció más tarde a Lucía de Herrera y a Esteban Villanueva y fue también vivienda multifamiliar de los primeros inmigrantes.
En 1925 fue adquirida por José Blaquier con el objeto de convertirla en departamentos accesibles. Fue adquirida en 1954 por la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires junto con el edificio lindero, los Altos de Elorriaga. Tuvo distintos destinos, desde locales comerciales y un bodegón hasta la intrusión a partir de la década del ochenta.
Actualmente, un equipo formado por arqueólogos y paleontólogos se encuentra trabajando en la primera cámara rectangular que apareció tras un sondeo realizado en una de las habitaciones. Esta cámara, que se encontraba cerrada mediante una bóveda, mide 1,82 metros de largo por 1 metro de ancho, y está compuesta por ladrillos con junta de barro.
En los primeros 2 metros excavados se recuperaron fragmentos de mayólica, cerámica vidriada, pipa de caolín, canicas, cuentas, botones y restos óseos de pequeño tamaño tanto de aves de caza (perdices) como de peces. También se han encontrado restos óseos con marca de sierra manual, lo que se condice con la temporalidad atribuida a la estructura. Próximamente se comenzará a excavar una cámara similar que se encuentra a unos metros, en una habitación contigua.















