Desde 2021, este fenómeno musical se ha ido consolidando en los tejados de Soacha, Cundinamarca, donde las vibraciones del rock se entrelazan con la poesía y la mística.
El proyecto nace con la necesidad de expresar lo que no cabe en lo cotidiano: el amor, la pérdida, la transformación, la consciencia. Su nombre representa la unión entre lo humano (Dey) y lo geométrico (Cube), como un equilibrio entre emoción y estructura, entre alma y forma.
‘21.2 Acústico’ es el nuevo disco de DeyCube, es un viaje íntimo, es la versión más desnuda de este proyecto. El concepto del álbum gira alrededor de la vulnerabilidad como fuerza. Cada canción es un fragmento de historia: amores que transforman, miedos que se disuelven, conexiones que trascienden lo físico. El disco habla de la introspección, la memoria emocional, la pérdida, la sanación y el renacimiento. Es casi como abrir un diario… pero cantado.
A nivel sonoro, ‘21.2 Acústico’ se mueve principalmente en lo acústico: guitarras limpias, voces al frente, atmósferas íntimas. Más allá de lo técnico, el sonido es emocional. Hay silencios que hablan, respiraciones que cuentan historia, y una interpretación vocal que no busca perfección, sino verdad.
En palabras de DeyCube: «Para este disco me inspiré en la vida misma, en las relaciones profundas, las despedidas que no se dicen y las presencias que, aunque ya no estén físicamente, siguen habitando en la energía».
Es un disco perfecto para escuchar en la noche, en momentos de introspección, para cuando el ruido externo baja y la voz interna sube. También es ideal en momentos de transición: cuando estás sanando, soltando o entendiendo algo importante en tu vida.














